domingo, 3 de marzo de 2013

Nuevas pautas de comportamiento



Nuevas pautas de comportamiento

¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficiales
Capítulo 3: Las herramientas de la mente


Actualmente hacemos uso de las herramientas que nos rodean sin tener conciencia de su procedencia ni del impacto que éstas generan en nuestras mentes y formas de vida. A través de la historia, los objetos e instrumentos que el ser humano ha desarrollado han marcado pautas de conducta y organización, y analizarlas resulta supremamente interesante porque entendemos nuestra forma de actuar y nuestra adaptabilidad cerebral. El tercer capítulo de Nicholas Carr de su libro “Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficiales, narra algunos de los desarrollos tecnológicos que participaron en el proceso de maduración intelectual.

Al leer este capítulo me resultó sorprendente devolverme en el tiempo y entender la forma en la que creaciones como los mapas y los relojes transformaron el modo de pensar y de establecer relaciones abstractas. El mapa substituyó la realidad en un espacio reducido, analógico y el reloj sistematizó el cerebro para medir, contabilizar, dividir organizar y distribuir los tiempos, afectando así el manejo de las fábricas, los horarios de producción y toda una rutina de vida: “La necesidad de una estricta planificación y sincronización del trabajo, el transporte, la devoción e incluso el ocio impulsaron rápidos avances en la tecnología del reloj”.  (Carr, 2011) Habiendo surgido por la necesidad de contabilizar los tiempos en los monasterios, el reloj se convirtió en un elemento de uso diario y personal que impulsó la individualización y toma de decisiones.

Es así como podemos darnos cuenta de que la tecnología expresa las necesidades y la voluntad humana dándole poder de controlar el entorno, la naturaleza y a sí mismo. La tecnología amplía las capacidades del ser humano y Carr nos muestra cómo surgen cuatro tipo de tecnologías: Las primeras tecnologías aumentan nuestra fuerza física, como por ejemplo el avión; las segundas extienden la sensibilidad de nuestros sentidos con mecanismos como el micrófono, el microscopio, la lupa, las gafas, entre otros; las terceras modifican la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades con inventos como la pastilla anticonceptiva; y las cuartas, las tecnologías intelectuales,  modifican nuestra capacidad mental con inventos como la calculadora y los computadores.

Éstas últimas han generado debate, pues hay quienes plantean que han determinado el curso de la historia humana (determinismo tecnológico) y hay quienes argumentan que los hombres tienen todo el control sobre las herramientas y que éstas son artefactos neutrales (Instrumentalismo). A mi modo de ver, la tecnología nos determina como seres humanos porque implanta una nueva ética intelectual volviéndonos dependientes de sus dinámicas y ritmos y modificando el uso del lenguaje.

Me impresiona pensar en la evolución de la escritura y de la lectura porque el uso del lenguaje y sus significados abstractos han hecho posible llegar a ser lo que somos. Aunque nos parezca natural leer rápido y escribir con fluidez, llegar a este punto constó de un largo proceso en el que se fue minimizando el alfabeto, las formas de escribir, los materiales y tecnologías usadas y la estructura mental; la cultura oral fue substituida por la escrita liberando la memoria, pues al poder escribir podían recordar sin necesidad de memorizar y así le dieron cabida a la mente para pensar en otros aspectos a mayor profundidad: “La atención de los sentidos se trasladó del oído, la memoria y el sonido hacia la palabra escrita, al lenguaje como instrumento de la razón. La cultura popular fue domesticada por la cultura letrada mediante la imposición del dominio vocabular y escritural propia de la clase culta, los letrados.” (Rolando Palacios. “Cultura oral y lectura hipertextual. Una reflexión desde la comunicación”, [en línea], disponible en: http://www.cibersociedad.net/congreso/comms/g09palacios.htm, recuperado: 1 de marzo de 2013)


Considero que herramientas como el alfabeto, el reloj, el mapa e Internet son muy prácticas  para el hombre debido a que le han posibilitado controlar su entorno. Hemos podido dominar dos barreras gigantescas: el espacio y el tiempo; un ejemplo es Internet, ya que rompe con las barreras espaciotemporales permitiendo accesibilidad a través de la distancia y a cualquier hora y en cualquier lugar. Sin embargo, creo que es necesario que cada vez que adoptemos una herramienta seamos conscientes de su repercusiones en nosotros y podamos decidir si usarla o no. Yo trato de realizar este ejercicio, razón por la cual nunca quise jugar videojuegos pues analizo sus consecuencias, prefiero distanciarme de este modo de entretenimiento porque me parece que aísla a las personas, las retrae y les impide desarrollar buenas habilidades de socialización.

Es por esto que quiero invitar a todos los lectores a contemplar sus hábitos y sus formas de relacionarse con los objetos y a decidir objetivamente cómo deben ser sus modos de uso. Piensen a futuro, ¿qué sociedad visualizan y anhelan? Y luego reflexionen en su soledad para encontrar una forma de alcanzar lo que buscan para ustedes y para la humanidad. Es en esta actividad, en donde al encontrarnos con nosotros mismos hallaremos respuestas a muchas preguntas y quizás reevaluemos nuestras pautas de comportamiento para logar nuestra propia Eudokia.






Bibliografía:
Carr, N. (2011). ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficiales. (P. Cifuentes, Trad.) Bogotá, Distrito Especial, Colombia: Taurus. Pp.60

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