Nuevas pautas de comportamiento
¿Qué está haciendo
Internet con nuestras mentes? Superficiales
Capítulo 3: Las
herramientas de la mente
Actualmente
hacemos uso de las herramientas que nos rodean sin tener conciencia de su
procedencia ni del impacto que éstas generan en nuestras mentes y formas de
vida. A través de la historia, los objetos e instrumentos que el ser humano ha
desarrollado han marcado pautas de conducta y organización, y analizarlas resulta
supremamente interesante porque entendemos nuestra forma de actuar y nuestra
adaptabilidad cerebral. El tercer capítulo de Nicholas Carr de su libro “Qué está haciendo Internet con nuestras
mentes? Superficiales, narra algunos de los desarrollos tecnológicos que
participaron en el proceso de maduración intelectual.
Al leer
este capítulo me resultó sorprendente devolverme en el tiempo y entender la
forma en la que creaciones como los mapas y los relojes transformaron el modo
de pensar y de establecer relaciones abstractas. El mapa substituyó la realidad
en un espacio reducido, analógico y el reloj sistematizó el cerebro para medir,
contabilizar, dividir organizar y distribuir los tiempos, afectando así el
manejo de las fábricas, los horarios de producción y toda una rutina de vida: “La necesidad de una estricta planificación
y sincronización del trabajo, el transporte, la devoción e incluso el ocio
impulsaron rápidos avances en la tecnología del reloj”. (Carr, 2011) Habiendo surgido por la necesidad de
contabilizar los tiempos en los monasterios, el reloj se convirtió en un
elemento de uso diario y personal que impulsó la individualización y toma de decisiones.
Es así como
podemos darnos cuenta de que la tecnología expresa las necesidades y la
voluntad humana dándole poder de controlar el entorno, la naturaleza y a sí mismo.
La tecnología amplía las capacidades del ser humano y Carr nos muestra cómo
surgen cuatro tipo de tecnologías: Las primeras tecnologías aumentan nuestra
fuerza física, como por ejemplo el avión; las segundas extienden la
sensibilidad de nuestros sentidos con mecanismos como el micrófono, el
microscopio, la lupa, las gafas, entre otros; las terceras modifican la
naturaleza para satisfacer nuestras necesidades con inventos como la pastilla
anticonceptiva; y las cuartas, las tecnologías intelectuales, modifican nuestra capacidad mental con
inventos como la calculadora y los computadores.
Éstas
últimas han generado debate, pues hay quienes plantean que han determinado el
curso de la historia humana (determinismo tecnológico) y hay quienes argumentan
que los hombres tienen todo el control sobre las herramientas y que éstas son
artefactos neutrales (Instrumentalismo). A mi modo de ver, la tecnología nos determina
como seres humanos porque implanta una nueva ética intelectual volviéndonos
dependientes de sus dinámicas y ritmos y modificando el uso del lenguaje.
Me impresiona pensar en la evolución de la escritura
y de la lectura porque el uso del lenguaje y sus significados abstractos han
hecho posible llegar a ser lo que somos. Aunque nos parezca natural leer rápido
y escribir con fluidez, llegar a este punto constó de un largo proceso en el que
se fue minimizando el alfabeto, las formas de escribir, los materiales y
tecnologías usadas y la estructura mental; la cultura oral fue substituida por
la escrita liberando la memoria, pues al poder escribir podían recordar sin
necesidad de memorizar y así le dieron cabida a la mente para pensar en otros
aspectos a mayor profundidad: “La atención de los sentidos se trasladó del oído, la memoria y el
sonido hacia la palabra escrita, al lenguaje como instrumento de la razón. La
cultura popular fue domesticada por la cultura letrada mediante la imposición
del dominio vocabular y escritural propia de la clase culta, los letrados.”
(Rolando
Palacios. “Cultura oral y lectura hipertextual. Una reflexión desde la
comunicación”, [en línea], disponible en: http://www.cibersociedad.net/congreso/comms/g09palacios.htm, recuperado: 1 de
marzo de 2013)
Considero
que herramientas como el alfabeto, el reloj, el mapa e Internet son muy
prácticas para el hombre debido a que le
han posibilitado controlar su entorno. Hemos podido dominar dos barreras
gigantescas: el espacio y el tiempo; un ejemplo es Internet, ya que rompe con
las barreras espaciotemporales permitiendo accesibilidad a través de la
distancia y a cualquier hora y en cualquier lugar. Sin embargo, creo que es
necesario que cada vez que adoptemos una herramienta seamos conscientes de su
repercusiones en nosotros y podamos decidir si usarla o no. Yo trato de
realizar este ejercicio, razón por la cual nunca quise jugar videojuegos pues
analizo sus consecuencias, prefiero distanciarme de este modo de
entretenimiento porque me parece que aísla a las personas, las retrae y les
impide desarrollar buenas habilidades de socialización.
Es por esto
que quiero invitar a todos los lectores a contemplar sus hábitos y sus formas
de relacionarse con los objetos y a decidir objetivamente cómo deben ser sus
modos de uso. Piensen a futuro, ¿qué sociedad visualizan y anhelan? Y luego
reflexionen en su soledad para encontrar una forma de alcanzar lo que buscan
para ustedes y para la humanidad. Es en esta actividad, en donde al
encontrarnos con nosotros mismos hallaremos respuestas a muchas preguntas y
quizás reevaluemos nuestras pautas de comportamiento para logar nuestra propia
Eudokia.
Bibliografía:
Carr, N. (2011). ¿Qué
está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficiales. (P. Cifuentes,
Trad.) Bogotá, Distrito Especial, Colombia: Taurus. Pp.60
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